El Banco de la Reserva Federal de St. Louis está monitoreando de cerca el mercado DeFi, especialmente los activos que cotizan en Ethereum.

Un informe del 5 de febrero titulado “Finanzas descentralizadas: mercados financieros basados ​​en blockchain y contratos inteligentes” viene con advertencias sobre la seguridad, escalabilidad y otros factores de riesgo de los contratos inteligentes, pero es optimista sobre la innovación.

DeFi se refiere a los servicios financieros que se ofrecen sin un intermediario financiero tradicional, como un banco o un acreedor. Las aplicaciones DeFi, por ejemplo, permiten a sus usuarios tomar prestados, prestar o intercambiar activos digitales de un extremo a otro. Ethereum es la cadena de bloques en la que se construyen la mayoría de las aplicaciones financieras descentralizadas.

DeFi despegó a gran escala en 2020. A principios del año pasado, había menos de $ 1 mil millones de valor bloqueado en los protocolos y plataformas DeFi. A día de hoy, hay más de $ 40 mil millones, según DeFi Pulse.

En general, el banco central ve que hay problemas que afrontar, pero lejos de ser barreras insuperables. "Si estos problemas se pueden resolver, DeFi puede conducir a un cambio de paradigma en el sector financiero y contribuir potencialmente a una infraestructura financiera más sólida, abierta y transparente".