No es de extrañar que las instituciones globales, que ni existían ni eran necesarias durante el período del patrón oro, a menudo adoptan un tono preocupado contra Bitcoin. Este jueves le tocó el turno al Fondo Monetario Internacional de advertir sobre una serie de preocupaciones económicas y legales con respecto a la decisión de El Salvador de hacer de Bitcoin una moneda de curso legal paralela.

Poco después del anuncio del presidente, un portavoz del FMI dijo que el Fondo se reuniría lo antes posible con el presidente de El Salvador para discutir la ley de bitcoins.

El Salvador se encuentra actualmente en conversaciones con el FMI en pos de un programa de casi mil millones de dólares.

"La adopción de bitcoin como moneda legal plantea una serie de problemas macroeconómicos, financieros y legales que requieren una consideración muy cuidadosa".

El Salvador se convirtió en el primer país del mundo en adoptar bitcoin como moneda legal, y el presidente Nayib Bukele promocionó su uso por su potencial para ayudar a los salvadoreños que viven en el extranjero a enviar remesas al país.

La decisión ya está influyendo en los países vecinos para que sigan el mismo camino, con políticos de Paraguay y Panamá defendiendo la idea de adoptar la criptomoneda para reducir los impactos de la inflación que están a punto de golpear al dólar en los próximos años.