"Gaste todo lo que pueda y luego gaste un poco más", fue el mensaje que dio anoche el director gerente del Fondo Monetario Internacional en el foro económico anual Gaidar de Rusia.

Uno de los temas centrales del foro, como en otros lugares, fue los efectos de la pandemia en las economías de todo el mundo. El director elogió a Rusia por su respuesta al COVID-19, atribuyendo la rápida recuperación del país a las medidas de flexibilización cuantitativa (inyección de efectivo) de su banco central y al paquete de estímulo de 54.300 millones de dólares del Kremlin.

Para el resto del mundo, el mensaje fue similar: "Por favor, gaste". Un consejo dirigido a gobiernos que trabajan con moneda fiduciaria, pero ciertamente no muy aplicable a quienes ahorran en criptomonedas. De hecho, es probable que la inflación aumente rápidamente a medida que más dinero impreso aumente la demanda de bienes y servicios.

Algunos inversores inteligentes ya están hablando de la protección que ofrecen las criptomonedas contra la inflación.

A diferencia de la moneda fiduciaria, algunas criptomonedas, como Bitcoin, tienen su política monetaria determinada por algoritmos, lo que significa que quedan fuera de las fluctuaciones del mercado de las monedas fiduciarias cuya política monetaria es determinada por políticos, como el real, el euro, el libra esterlina o el dólar.

Con los gobiernos de todo el mundo centrando su atención en lanzar vacunas y estimular sus economías, será interesante ver cómo reaccionará la criptoeconomía, imponiendo su hegemonía sobre las monedas inferiores.