En España, una propuesta para lanzar un ingreso básico universal para combatir los impactos negativos causados ​​por la pandemia que ha estado ocurriendo en la primera mitad de 2020 ha sido objeto de atención.

El ingreso básico, a diferencia de otros programas de transferencia de ingreso social, como los programas de ingreso mínimo para los pobres, tiene dos características básicas: es universal (absolutamente todos lo recibirán) y es incondicional (cualquiera, de cualquier ingreso, en cualquier situación, lo hará recíbelo).

En una entrevista con la cadena de televisión La Sexta, el viceprimer ministro declaró que el gobierno tiene la intención de implementar un sistema de ingresos básicos lo antes posible y que existe la ambición de que estos ingresos se mantengan incluso después del final del brote de Coronavirus y se conviertan en un instrumento permanente para la población, la propuesta ronda los 440 euros. Al principio, esta medida será solo una de las medidas para ayudar a los trabajadores españoles.

Pero la idea está lejos de centrarse solo en España. En una carta de Pascua a los líderes de importantes movimientos sociales, el Papa sugirió que "Quizás es hora de considerar un salario básico universal que reconozca y dignifique las nobles tareas esenciales que realiza". Mientras estaba en los Estados Unidos, un candidato a la Casa Blanca, Andrew Yang, ha estado promoviendo su campaña llamada "Dividendo de la Libertad", una iniciativa que otorgaría $ 1,000 a todos los estadounidenses adultos sin restricciones.

No es la primera vez que el tema está en la agenda, Finlandia llevó a cabo un programa piloto de ingresos básicos garantizados en 2017. La noticia se extendió rápidamente por todo el mundo.

La Seguridad Social de Finlandia ofreció 560 euros por mes (2,370 reales, al tipo de cambio actual) a un grupo de desempleados durante 2017 y 2018, sin requerir ninguna compensación. El proyecto terminó con conclusiones ambiguas.

Los resultados preliminares mostraron que el programa social no tuvo ningún efecto sobre la empleabilidad de los participantes. Los que se beneficiaron del programa trabajaron prácticamente las mismas horas y ganaron lo mismo, con la excepción de las ganancias de ingresos básicos, que otro colectivo con características similares. Por otro lado, el ingreso básico sirvió para mejorar la salud, la autoestima y el optimismo de sus beneficiarios.