El CEO de Tesla, Elon Musk, informó el miércoles por la noche que la compañía de vehículos eléctricos ya no aceptará bitcoin como forma de pago para comprar sus autos debido a su impacto ambiental.

La decisión llega apenas 50 días después de que se abriera esta posibilidad a sus clientes en Estados Unidos y tuviera repercusiones inmediatas: en cuanto se conoció la noticia, el precio de bitcoin cayó drásticamente.

La medida fue lanzada al más puro estilo Musk, en Twitter, donde tiene más de 54 millones de seguidores. "Nos preocupa el creciente uso de combustibles fósiles para la minería y las transacciones de bitcoins, especialmente el carbón, que emite más que cualquier otro combustible", escribió el jefe de Tesla.

Tesla tiene más de $ 1 mil millones en bitcoins, luego de invertir 1.25 mil millones y vender el 10% de esa posición "para probar su liquidez". La operación generó más ganancias en sus cuentas en el primer trimestre que la venta de sus autos eléctricos, a pesar de que sus entregas se duplicaron con respecto al año anterior.