El martes, los futuros del oro superaron la marca de $ 1,600 por onza. Los analistas creen que el metal precioso puede continuar subiendo a su nivel más alto en más de siete años.

La razón principal por la que los precios del oro se están disparando no se debe a las preocupaciones sobre una mayor repercusión económica, al menos no por el momento, sino por la antecipación de la inundación incontrolable de los estímulos de los bancos centrales.

El fuerte aumento del oro se produce cuando la Organización Mundial de la Salud reportó 73,332 casos confirmados de COVID-19. Ha habido al menos 1,873 muertes por el virus. Como respuesta, China ha tomado medidas para impulsar su economía, y el Banco Popular de China redujo su tasa de interés de un año el lunes.