El mes pasado, la Reserva Federal decidió reducir las tasas de interés en un cuarto de punto porcentual. Es la primera vez que bajan las tasas de interés en más de una década. La medida disminuye el costo de los préstamos, ayudando a las personas a consumir más, lo que, en una perspectiva general, es bueno para la economía y para el dólar.